Desmintiendo 5 mitos del mundo Swinger

Cada vez hay más parejas que se lanzan a la aventura del intercambio, lo que se conoce como swinging.

Una práctica que, si bien siempre ha estado mal vista desde la perspectiva de la sociedad monógama tradicional, supera la mera curiosidad por la experimentación para convertirse en un estilo de vida sexual. De hecho, el número de swingers no para de crecer en todos los países, incluido España.

Es por ello que queremos desmentir cinco falsos mitos sobre el intercambio de parejas, muy asentados en nuestra sociedad y que cohíben este deseo en muchas parejas que quieren experimentarlo.

Si es la primera vez que se involucra en el movimiento liberal, le invitamos a leer nuestro artículo sobre cómo iniciarse en el mundo liberal.

Cuando el sexo deja de ser un tema exclusivamente de alcoba y cada miembro de la pareja verbaliza lo que desea sexualmente estamos ante el acto de amor más puro”

Puede ser una solución a los problemas pre-existentes de pareja

Falso. Los problemas de pareja nunca se arreglan entre las sábanas y menos en brazos de otro. Es un error elegir una relación abierta para solucionar el problema. Lo primero es hablar y solucionarlo. En caso contrario, puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Es un estímulo para los celos y el resentimiento hacia la pareja.

Si hay total sinceridad desde el principio y se establecen bien las reglas antes de lanzarse a esta ‘aventura’, estos sentimientos no aparecen. Incluso, el hecho de no tener secretos, hace que tampoco surjan los celos y así, que mejore la confianza en la pareja; por lo que la relación se endurece.

La competencia es inevitable

Falso. Siempre va a haber alguien que hace cosas a tu pareja que no le haces, pero eso no significa ser mejor ni peor. No se trata de ver algo diferente a lo que sucede en vuestra vida cotidiana, sino de divertirse y disfrutar de la libertad sexual y del placer de ambos.

Uno se ve forzado a continuar cuando se encuentra en la situación

Una de las reglas de oro es en el intercambio de parejas es que “no es no”. No presionar a nadie y eso incluye a tu pareja. Ésta tiene que hacerlo por deseo propio y no por agradar a su pareja. El swinging es una elección, no una obligación, por lo que debe ser aceptado por todas las partes, de manera libre y deseada.

Los swingers están obsesionados con el sexo

Ser swinger no significa que le guste todo, con todo el mundo y en cualquier momento. El swinger es una persona que disfruta con el sexo y que busca nuevas maneras de practicarlo, sin juzgar ni sentirse juzgado.

“Entender que nuestra pareja quiera dar rienda suelta a sus fantasías desde la libertad enriquece y refuerza la relación”

Esperamos que os haya servido este artículo y ahora veáis el mundo liberal desde otra perspectiva.

Si os surgen dudas podéis contactarnos a través de e-mail o teléfono y os ayudaremos en todo lo que podamos.

Lo importante es que estéis seguros en el momento de tomar la decisión de adentraros en este mundo liberal. Seguro que os va a gustar y va a aportar mucho en vuestra relación.

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